“Soy una formadora de jugadoras”

La entrenadora del Club Atlético Peñarol es una ferviente promotora del crecimiento del fútbol femenino en el país y ha dedicado 14 años de su vida a trabajar para que las mujeres ocupen el espacio que les corresponde en la nueva generación de futbolistas.

La voz grave de María Isabel Lessmann contrasta con su figura menuda. Es la entrenadora del equipo de fútbol Club Atlético Peñarol, equipo del cual lleva las riendas desde hace dos años cuando se fundó en Venezuela esta división del equipo originario de Uruguay.

Tres veces a la semana durante más de una hora por las noches, Mary, como le dicen cariñosamente, dirige las estrategias técnicas que sacarán lo mejor de las muchachas en la cancha. Una a una van llegando y al ponerse los tacos se convierten en el equipo que demostrará talento y compromiso en cada jugada.

Lessmann les responde con dedicación y cariño porque sabe que ha asumido una responsabilidad enorme: ser una mujer entrenando mujeres en un espacio que tradicionalmente se disputan los hombres.

“Como entrenadoras terminamos siendo un poco de todo: psicólogas, amigas, mamás porque más allá de ser jugadoras son seres humanos”. Lo sabe de sobra porque su carrera como entrenadora nació por la necesidad de formar y ayudar a sus propios hijos en las actividades deportivas.

En su camino profesional fue adquiriendo otro tipo de conocimiento que la ha ayudado a complementar su trabajo “soy facilitadora de parto y eso me ha dado una cantidad de herramientas psicológicas que han transformado mi vida y mi manera de ver las cosas”.          

La cercanía y la confianza entre ella y las muchachas del equipo se hace evidente en apenas unos minutos. “Las chicas entrenan tres veces a la semana después de que terminan de estudiar y trabajar. Algunas llegan maquilladas y entaconadas pero cuando entran a la cancha son futbolistas. Somos muy exigentes pero ellas son muy comprometidas y eso se nota porque se han ganado su respeto”, dice Lessmann.

La exigencia de Mary siempre viene acompañada de comprensión: “con los equipos femeninos hay una gran diferencia entre trabajar con un entrenador masculino o tener una entrenadora. Siento que tengo ventajas porque puedo entender muchas cosas y resolverlas de manera más cercana con las muchachas porque las he vivido y establecemos una confianza que nos hace trabajar mejor como equipo”.

La misión de Lessmann como entrenadora está guiada por la necesidad de darle impulso a la estructura que permitirá el desarrollo de esta disciplina en el país. “El fútbol venezolano escasea de apoyo porque hay mucho talento pero uno de nuestros grandes problemas es el reciclaje de deportistas. Mi idea no es lograr el éxito del equipo por ego personal sino sacar lo mejor de ellas y darles la posibilidad de que puedan desarrollarse y crecer como profesionales. Quiero ver crecer a esta nueva generación de mujeres futbolistas porque sé que tiene muchísimo potencial y serán sin duda una oportunidad de cambio para el país”.

Gabriela Rojas 

@gabitar