¿Cómo combatir la flojera?

El calendario avanza. La rutina te come. Parece imposible encontrar un huequito para hacer alguna de las actividades físicas que te planteaste. Llega el domingo y, cuando podrías tener un poco de tiempo, sientes que el cuerpo no da para más. Quieres dormir cinco minutos extra, sientes unas ganas enormes de ver televisión en la cama, no te provoca cocinar. Así termina el domingo. Es hora de combatir la flojera.

Para mejorar nuestra vida debemos ejercitar nuestra voluntad. Tienes que pararte firme frente a tu meta y hacer todos los días algo para alcanzarla. La flojera te pone en una zona de confort, te aleja de lo que realmente quieres. La flojera le quita el sabor a tu vida. Incluso cuando no haces nada también gastas energía, la desperdicias.

Está bien querer descansar un poco más de vez en cuando. Está bien ejercer el legítimo derecho a practicar il dolce far niente. Pero que no se te vaya la vida en eso, dale un propósito a tu existencia e invierte tus energías en alcanzarlo.

Te propongo cuatro ideas que pueden ayudarte a vencer la flojera:

¿Ya sabes lo que quieres cambiar? Plantéate un objetivo, mantén el foco y establece metas pequeñas y realizables que te permitan llegar a ese objetivo. Prémiate cada vez que logres algo, no importa que tan pequeño sea, recuerda que para completar un maratón debes dar cientos de pequeños pasos. Así es la vida.

Que tu mente sea tu mejor aliada. Practica la auto-observación de pensamientos y ataja aquellos que atenten contra tus logros, llévalos al plano consciente y, una vez identificados, comienza a transformar esas ideas en pensamientos positivos.

Escribe tus afirmaciones en post it y pégalas en todos lados. Parece una tontería pero es un hecho científico. Es una forma de llevar a la práctica la programación neurolinguística: leer las afirmaciones varias veces al día es una forma efectiva de convencer a tu cerebro de ciertas ideas. En la mañana, cuando te veas en el espejo antes de salir, lee ese post it que te recuerda tu meta, pero no escribas solo las grandes metas escribe también las pequeñas. Entrena tu cerebro todos los días.

Aprovecha el tiempo. Cada minuto es una oportunidad. No se trata de que vivas en un eterno estado frenético de actividad. Se trata de que no se te vaya la vida en secarte en un sofá. Levántate temprano, haz algo por ti cada día, aprovechar el tiempo de traslado: por ejemplo, leer en el transporte público es una buena estrategia para practicar este hábito bueno para la mente y para el alma, cultiva tu espíritu, utiliza eficientemente tus horas en la oficina y no lleves trabajo a casa, dedica tiempo a tu pareja y a tu familia, conversa con tus amigos y no lo pienses más: sal a correr, a hacer yoga, a nadar, a rodar bici. Que cada minuto te aporte un poco más de vida.

Estamos acostumbrados a vivir de acuerdo a la pauta del reloj entonces dale valor a tu tiempo, que al final del día el saldo sea a favor de tu felicidad.

Cuéntanos ¿cómo combates la flojera?

 

Nayari Rossi Romero

@Pomarrossa